EDITORIAL

El desafío de una alimentación cada vez más consciente y saludable


El camino hacia lo natural es algo que se viene construyendo poco a poco. Según varios informes que se llevan a cabo en distintas partes del mundo, la tendencia de una alimentación saludable y natural hace que distintos sectores de la sociedad busquen la forma de sumarla a sus vidas. Los beneficios son cada vez más percibidos y el consumidor es cada vez más exigente.

En este punto, quienes formamos parte de la industria alimentaria debemos seguir buscando alternativas naturales no solo para satisfacer las necesidades de este tipo de consumidor sino que el fin último debería ser lograr un �€œbien común�€�.

Las políticas ligadas a la producción natural van más allá. En este sentido, poder realizar productos saludables, no transgénicos, libre de ingredientes artificiales, ricos en nutrientes apuntan a generar entornos saludables para la sociedad. Proyectando legados con consciencia para que las generaciones que vienen cultiven hábitos sanos y naturales que formen parte de la alimentación cotidiana.

En los últimos años el concepto de �€œetiqueta limpia�€� fue resonando y son cada vez más los que se comprometen con la utilización de ingredientes naturales y con brindar información clara y transparente respecto al contenido de los alimentos que compramos.

A su vez, todo lo que sucedió a partir de la pandemia nos hizo repensar acerca de que es lo que comemos y como. Somos una sociedad producto de la vorágine en la que vivimos, sobre todo quienes estamos en las grandes ciudades, donde muchas veces no prestamos atención a lo que ingerimos, comemos �€œsin mirar�€�, prácticamente de forma automática. Y, cuando nos tuvimos que �€œguardar�€� de manera obligatoria empezamos �€“ en muchos casos- a prestar atención y a fijarnos como podíamos mejorar nuestra calidad alimentaria.

Quizá la alimentación pasó a ocupar otro lugar en pos de fortalecer nuestro sistema inmunológico, motivados por el temor al contagio del virus. Cuestión que nos obligó �€“positivamente- a darle el lugar que debe tener, con hábitos más saludables y nutritivos.

Desde nuestra actividad, como proveedores de la industria alimenticia hace mucho tiempo que venimos generando ingredientes naturales para la aplicación en productos y, más allá de la pandemia nos propusimos redoblar el esfuerzo creando nuestra propia planta piloto.

Tuvimos que sortear obstáculos porque las circunstancias de tiempo y requerimientos no se dieron como hubiésemos querido pero hoy por hoy, su puesta en marcha es un hecho que nos da mucha gratificación y orgullo a todo el equipo.

En este período llevamos a cabo diferentes pruebas con embutidos fermentados para calibrar los parámetros del secadero. Con este ensayo y los correspondientes ajustes al secadero nuestra planta piloto quedó a punto para comenzar a probar distintos ingredientes y coadyuvantes, que nos permitirán ofrecer a nuestros clientes soluciones innovadoras, siempre bajo la premisa de la incorporación de ingredientes naturales.